PAISSE (paisse@yahoo.es)

"¿No ves que la finalidad de la Neolengua es limitar el alcance de del pensamiento?" (1984, George Orwell)

21 septiembre 2007

Día mundial del Alzheimer

Mi abuela murió de Alzheimer hace tres años. Lo más doloroso no fue el hecho de su muerte, tenía más de 80 años y, como se dice en estos casos, era ley de vida. Se podría decir, por mal que suene, que su muerte fue un alivio para todos. Los que han convivido con una persona enferma de Alzheimer saben a lo que me refiero. Los cuidadores sufren tanto como los enfermos, o más si pensamos que llega un momento en el que el enfermo ni siente, ni sufre... Pueden caer en depresiones. Es realmente duro.
No solamente pierdes las facultados mentales, sino la dignidad. Mi abuela, una de las personas más pulcras y presumidas que conocí, acabó postrada sobre una cama, con un pañal y en silencio. Empezó olvidando nuestros nombres, después se quedaba sola con la mirada perdida murmurando palabras incomprensibles. Unas veces reía, otras lloraba sin consuelo. Después ya dejó de hablar. Sus manos se movían frenéticamente en el aire con gestos incomprensibles, tareas domésticas imaginarias. Te miraba pero no veía nada en ti. Adelgazó muchísimo y casi dejó de moverse.
Cuando murió yo no estaba en Mallorca. Me sentí culpable de no haber estado cerca de mi familia en ese momento. Pero en realidad, ella llevaba muerta hacía mucho tiempo. El Alzheimer había borrado sus recuerdos y aniquilado todas sus facultades mentales. No merecía morir de esa manera. Nadie lo merece. Yo prefiero recordarla tal como era antes de aquello: Una mujer fuerte, activa, con bastante genio y que nos quería mucho.
...

12 comentarios:

LOBEZNOX dijo...

Estoy viviendo un caso similar con una familiar muy allegada y querida, la verdad es que es terrible, nadie lo entiende realmente si no lo vive.
Saludos.

Wicek dijo...

Es muy duro, en mi familia vivimos un caso parecido, de mi bisabuela (que falleció hace un año, a los 100 años). Y está claro que quien peor lo pasa es la gente que los rodea.

Saludos.

Alberto Esteban dijo...

Querido Daniel:

Sólo contradecirte una cosa, tu abuela jamás perdió la dignidad, ni cuando estaba como un vegetal.

En segundo lugar vuelvo a reivindicar la responsabilidad del Estado en la creación de hospitales para crónicos que atiendan debiadamente a estos pacientes y ayuden a sus familias.

En tercer lugar animar a las familias de estos enfermos demenciados. Paradójicamente la mayoría de los dmeenciados no tienen Alzheimer, sino una demencia d eorigen vascular, aunque con efectos similares. y es en estos momentos cuando más se debe querer a un abuelo o familiar. es muy fácil querer cuando uno está bien, pero querer a un terminal, a un enfermo grave o a un anciano es lo más bonito que pueda haber. A mí, son los que más emoción me producen todos los días en nuestro servicio de medicina Interna. Vaya hoy nuestro recuerdo por ellos.

Una persona con Alzheimer avanzado o un paciente con cáncer terminal no están muertos por el hecho de no ser los de antes, querido Daniel, sé que estás de acuerdo conmigo. Es en ese momento cuando se ve la talla de las personas, como se ve que tú, queriendo así a tu abuela, diste la talla.

Un abrazo.

PD Me permito por lo representativo y cariñoso del texto reproducirlo en mi otro blog llamado la mediteca (doctorchecho.blogspot.com)

El Asomado dijo...

Soy amigo personal de Antonio Mercero. Os cuento que muchas de las localizaciones en Alcobendas y San Sebastian de los Reyes, donde vivo, son culpa mía en su ultima pelicula. Cuando Mercero "descubrio" esta enfermedad a través del guión de su película no se esperaba encontrar el mundo que ha encontrado. Hablando con el protagonista de la peli, El abuelo, Don vicente, me parece genial la definición que él hace de esta enfermedad. Dice que es como si de repente el enfermo, se encontrara en un mundo que no conoce, por eso su mirada perdida, inquisitoria, buscadora...
Si no habeis visto la película, id a verla, os ayudará a conocer esta enfermedad, sus secuelas y en lo que convierte a aquellos que la padecen.

De los que teneis enfermos con este gravisimo problema, tan solo solidarizarme con vosotros. Un familiar mío es geriatra y especialista en este trauma, trabaja en la Residencia de la Tercera Edad de San Sebastián de los Reyes y cuando habla de sus pacientes, siempre dice "mis niños".

Quizás, los enfermos de Alzheimer sean las únicas almas puras de este mundo.

Por lo demás, triste final para ka vida de cualquier ser humano.

El Cerrajero dijo...

Ojalá se descubra pronto un remedio para esa terrible enfermedad.

La película de Mercero iré a verla.

Calandria dijo...

Daniel:
Tu abuela no perdió la dignidad; la prueba es que tú la has heredado. Si acaso, el conocimiento. Es verdad que la enfermendad de Alzheimer es terrible, como todas las demás. Sin embargo, a mi me parece que el perder el conocimiento, el sentido de la realidad, alivia, hasta cierto punto, al enfermo. Esto lo digo porque hace unos años mi abuelo murió con plenas facultades mentales y necesitando mucha ayuda. El sufrimiento nuestro no era tanto su deterioro físico, sino el sufrimiento psicológico que padecía al ver y comprender lo que le estaba sucediendo, unido al agobio de pensar que era una carga para todos nosotros.
Ahora que todos nosotros hemos recibido un premio al blog solidario, quisiera hacer un llamamiento desde aquí a todos vosotros. Ser solidario es estar cerca de los que sufren, de echar una mano (la que podamos) cuando alguien que está cerca (puede ser algún vecino, una hora no es mucho pedir), decir una palabra amable, escuchar un ratito a alguien que necesita desahogar toda la tensión que sufre al estar con enfermos de Alzheimer. Podemos ser solidarios con los demás. ( A mi no me gusta utilizar la palabra solidaridad -aunque es muy hermosa-; siempre prefiero las acciones a las palabras -aunque éstas muchas veces me emocionan-.
Un afectuoso saludo

Claudedeu dijo...

Dice mi madre y reitero yo que las personas que cuidan a enfermos de alzheimer se ganan el Cielo.

Daniel dijo...

Gracias a todos por vuestras comentarios.

Aguador dijo...

Amigo Daniel:

Llego tarde, como siempre. Pero al igual que los compañeros que han comentado aquí, recibe mi solidaridad.

En la familia, por ahora, no nos ha caído la desgracia de tener que cuidar a un enfermo de Alzheimer. Eso sí, sabemos lo que es cuidar a una persona que no se puede valer por sí misma. Ya sé que no es lo mismo, pero mi madre se está quedando atada a una silla de ruedas por una maldita arterioesclerosis degenerativa. Recordarla cómo era hace unos años, siempre moviéndose de un lado para otro, siempre con una sonrisa en los labios, un gesto amable para todo el mundo... y verla ahora, que cada día puede moverse menos y que necesita de unos brazos fuertes como los míos para empuñar la silla de ruedas, es duro. Llego a la conclusión de que tan jodido es ser consciente del mal de uno como no serlo.

Y por supuesto, iré a ver la película. Mercero es una garantía de seriedad. No quiero ni pensar el destrozo que hubiese hecho el AlmoDÓLAR...

Un abrazo,
Aguador

Triste Romeo dijo...

Daniel, gracias a Dios, yo no he sufrido ningún caso en mi familia pero aunque intentase imaginarme o hacer mío tu dolor nunca llegaré a sentirlo como tú en su momento.

Espero que algún día haya cura a esta enfermedad, no hay nada mas deshonroso que perder la lucidez.

Un fuerte abrazo.

El Asomado dijo...

No me gusta hacer hincapié en algunos asuntos, pero os pido perdón a todos por lo que voy a decir:

En primer lugar, nadie se muere de Alzheimer. La gente con esta enfermedad se muere, como tantas otras, pero se muere sin recuerdos, o sin algunos de sus recuerdos.

No nos conocen, se les olvidan cosas tan sencillas como tragar o incluso andar. No es que no puedan hacerlo, es que no saben como hacerlo.

Además, al contrario que la demencia senil, el Alzheimer no es una enfermedad de nuestros abuelos. Aunque no es frecuente hay jóvenes de menos de 40 años con Alzheimer. ¿podeis figuraros lo que es la vida de esta persona hasta que fallece 50 años después de contraida la enfermedad?

Sin embargo, estos enfermos sigen reaccionando a los estímulos. Reconocen cualquier acto de cariño, una sonrisa, una caricia en la cara, un beso...

En cualquier residencia de la tercera edad, existen voluntariados donde podemos acercarnos a pasear a estos enfermos, darles de comer, hablarles o darles nuestro cariño.

Esto de a continuación es por lo que os pedía perdon al principio. Ser solidarios no es sentarnos en nuestros ordenadores y que nos den un premio por decir lo mal que nos cae Zapatero. Yo pienso, que si todos nos tomaramos el pequeño trabajo de intentar ser mejores cada día, de ver que el que tenemos a nuestro lado es diferente, pero que es nuestro amigo y que tenemos que ayudar al enfermo, compadecernos de los que sufren, quizás hagamos de nuestro mundo un lugar solidario.
Algún día, la Historia, nuestros nietos nos juzgarán y se darán cuenta de que sus abuelos estaban locos. Un banco español el BBVA embargaba al doctor Patarroyo su laboratorio por impago de un crédito, al mismo tiempo que en el primer semestre del 2007 lleva ya obtenidos mas de 2.600 millones de euros de beneficios. Este banco no tiene obras social por lo que los 2.600 millones van a ciertos bolsillos privilegiados. El embargo del laboratorio del Doctor Patarroyo supuso el retraso en la obtención de la vacuna contra la malaria en muchos años. O traducido en cifras la muerte de mas de 100 millones de personas.
Si hubiera solidaridad, sabiamos que con el coste de producción de tres o cuatro misiles Patriots, se podría erradicar el hambre en el mundo.
Si se obligara a las grandes corporaciones a tener Obra Social y por lo tanto a dar parte de sus beneficios a la investigación, en menos de 10 años se acabaría con el Alzheimer. Como no se hace, nosotros no conoceremos el final de esta enfermedad. Si nuestros nietos, que obviamente pensarán que estamos locos, que estabamos locos gastandonos dinero a espuertas en armamento y guerras mientras media humanidad se moría de hambre y enfermedad.
Tan solo la Fundacion Bill Gates, al que tanto criticamos, solucionó en parte el desaguisado del BBVA, ya que, gracias a sus donaciones el doctor Pedro Alonso, desde su clinica de Mozambique está a punto de conseguir una vacuna eficaz.

Dos apuntes tan solo:
1.- En el 2010 el 50% de la población mundial estará en riesgo de contraer esta enfermedad.
2.- En el tiempo en el que has leido estas lineas, unos cuantos cientos de personas han muerto de malaria (3 millones al año, 500 millones de infecciones cada año)

Perdonadme, pero tenía que decirlo...

Alberto Esteban dijo...

Asumo mi parte de culpa de lo que dice Asomado, el movimiento se demuestra andando. Sólo apuntar dos cosas:

1. la vida media de un paciente con demencia (repito el Alzheimer es una demencia menos frecuente que la demencia de origen vascular) es de 12 años.

2.Lo siento mucho pero estos enfermos no reaccionan a estímulos, sino que son meros impulsos sin ningún significado emocional.

Saludos