PAISSE (paisse@yahoo.es)

"¿No ves que la finalidad de la Neolengua es limitar el alcance de del pensamiento?" (1984, George Orwell)

20 enero 2008

Mi vecino Chuck Norris (un post crispado)


Es domingo, las 9 de la mañana y mi vecino ya está dando por culo con el taladro, la radial o Dios sabe qué otro aparato infernal. Ya tuvimos una enganchada (en realidad la tuvo mi mujer, que es la que, no nos engañemos, lleva los pantalones en casa) hace un año o así, porque este señor, que es física y expresivamente clavado a Chuck Norris, dedicaba todos los fines de semana sin excepción a embaldosar la terraza, montar estanterías, arreglar la puta moto (encendiéndola y dando gas a fondo en intervalos de 15 minutos, a modo de prueba empírica), soldar la barrera, taladrar paredes, martillear cosas...

Le dieron la casa igual que a mí, adosaditos clónicos hijos de la hipoteca, pero ahora nadie diría que ambas viviendas provienen del mismo útero especulador (del constructor hablaré otro día, hoy dedico toda la bilis a Chuck). Este hombre compró una casa que no le gustaba, deduzco yo, porque desde el mismo día en que le dieron la llave ha consagrado su existencia y la de sus vecinos a modificar su hábitat. "Estamos haciendo unos arreglos" nos decía la señora de Norris al principio, disculpándose por el estruendo. Ahora ya no dice nada. Nadie dice nada. Simplemente nos hemos resignado todos a convivir con unos ruidos sordos y acompasados que nos recuerdan que es domingo por la mañana y que hay que levantarse y desayunar.

Chuck Norris trabaja en una empresa de esas que hacen de todo: restauran fachadas, construyen pisos, instalan aires acondicionados... Él es una mezcla de McGiver y Manolo y Benito. Siempre lo veo entrar o salir de casa con una carretilla, una escalera, algún saco de cemento, (seguro que debe tener la tarjeta VIP Platinum de la ferretería del barrio). A veces incluso se le puede ver con el lápiz de carpintero en la oreja. Impasible, hierático, incombustible. Me saluda y yo leo en su mirada de Texas Ranger un deje de desprecio. "El vecino que no es manitas", debe pensar. Un medio-hombre que trabaja en una oficina. Sé que piensa eso de mí desde aquel día en que me vio tendiendo la ropa en la terraza. "¿Qué haces?" me preguntó, atónito. Cuando le respondí lo obvio meneó la cabeza con desaprobación y me largó el siguiente discurso: "Cuando nos fuimos a vivir juntos yo era más joven que tú, chaval, pero a mi mujer le dejé las cosas muy claras: Yo no pienso hacer labores del hogar, eso es faena de mujeres, pero eso sí, tendrás los mejores electrodomésticos, no importa lo que cuesten." Yo, fiel a mi estilo habitual, le seguí el rollo y le mostré mi más profunda admiración. Toda la admiración que soy capaz de sentir por un neanderthal adicto al bricolaje.
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Por suerte, su empresa, sin duda movida por la compasión hacia nosotros, le ha enviado largas temporadas a trabajar fuera de España, al Caribe creo. Sin embargo, siempre vuelve, y con energía renovada. No sé qué es peor.

De todas maneras lo más irritante no es eso. Lo surrealista de la situación es que es el tío, las pocas veces que cruzamos dos palabras en el portal, no deja de quejarse de lo harto que está de vivir en el barrio y de que "a ver si convenzo a mi mujer para vender esto y marcharnos a un unifamiliar". Sin duda, desde su perspectiva de polígono industrial y menú del día con tinto y gaseosa, el vecino raro soy yo. Medios para comprarse otra casa seguro que tiene, ha ganado dinero a espuertas en sus misiones caribeñas y no es de esos que se den lujos innecesarios como un viaje o una cena cara. Yo creo que lo que pasa es que en su casa no tiene nada más que arreglar y se siente agobiado. Mi sugerencia es que se compre una parcela (si puede ser en Mongolia exterior) y se vaya allí a construir su palacio con su caja de herramientas y la puta radial.

(Perdón por el lenguaje empleado, pero este es un post fruto de la crispación vecinal. Ahora ya me siento mucho mejor.)
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15 comentarios:

Harto dijo...

Juas. Como me he reído. Pero te compadezco... Conocía a uno así. Afortunadamente cambié de casa... Mi solidaridad...

Aguador dijo...

Amigo Daniel:

No sé por qué, no sé por qué... me da la impresión de que estoy viendo a Vecino Simpson y Daniel Flanders (¡moooskis!). En la serie, Homer Simpson se dedica a joder la marrana al repelentemente perfecto Flanders. Aquí está dando la impresión de que es algo parecido. ¿Seguro que no bebe cerveza y que cerca de la casa hay un bar de Moe?

xDDDDDDDDDDDD

Saludos,
Aguador

Daniel dijo...

# harto:
Solo el que tiene o ha tenido un vecino así puede entenderlo. Gracias por la solidaridad.

# Aguador:
Ojalá hubiera un bar de Moe, yo le pagaría gustoso las cervezas, pero ya te digo que el sr.Norris es de la cofradía del puño y solo gasta en la ferretería.

Y disculpad porque esta entrada no viene a cuento pero es que tenía que escribir esto y desahogarme.

Saluditos (que diría Flanders)

Carlos56 dijo...

Te explicaría mi secreto, pero dejaría de serlo. Mi especialidad, en estas situaciones, es que mis vecinos se divorcien y dejen el barrio.
Mi soliridad.

Oroel dijo...

Si el vecino es como Chuck Norris no te recomiendo que sigas el consejo de Carlos56. No me lo quiero imaginar enloquecido de celos y con la radial...

Daniel dijo...

Gracias carlos65 pero como dice oroel no es mi intención acabar fileteado por una radial, jeje... habrá que buscar otra manera.

Calandria dijo...

Estimado Daniel:
Nunca se van los vecinos incivilizados. Y si se van esos, a veces, vienen otros que son peores. Se aprovechan de la cortesía de los demás, y tienen una gran cara dura. Después de martirizarte noche y día, si te los encuentras por la calle te saludan de forma simpática, como si no hubieran roto un plato en su vida. Ni siquiera se plantean el hecho de que puedan molestar a los demás. En su conciencia los de al lado no existen.
Un caso parecido nos ocurrió a nosotros. Como no podíamos cambiar de casa nos vimos obligados a insonorizar (completamente) la que teníamos. Por supuesto, les retiramos el saludo. Les costó entender que no les respondiéramos. Todavía hoy no se lo explican.
De no haber insonorizado la casa creo que hubiéramos cometido un asesinato. Es importante que empieces a pensar en la insonorización total. El verano, que empieza en mayo y termina a finales de octubre, en relación a este tema da para otra entrada.
Deseo que te toque la lotería y que puedas comprar una parcela de 10.000 metros cuadrados, en alguna zona residencial sin mucho ruido y hacer una vivienda hermosa.
Un abrazo

Gonover dijo...

Caso parecido, aunque a menor escala, me pasa a mí con el vecino de arriba.

Pero bueno, como soy persona de madrugar todos los días, resulta que me he levantado antes que él y no me despierta, que es lo peor.

Pero es que es lo que tú dices: es de suponer que buscas y rebuscas una casa hasta que encuentras la que te gusta. Entonces, ¿para qué leches la deshacen para rehacerla una vez comprada?

Herodoto 2.0 dijo...

"Me saluda y yo leo en su mirada de Texas Ranger un deje de desprecio"

jajajaj Daniel, he llorado de risa con el relato de tus desgracias, espero que me perdones.

¿No estarás exagerando un pelo? Chuck Norris siempre iba con los buenos al fin y al cabo.

Martha Colmenares dijo...

!Pobre!, no es para menos, Daniel.
Un abrazo, Martha

Claudedeu dijo...

Dicen algunas encuestas que esas situaciones se dan en un porcentaje del 30%. Amigo, te ha tocado la china. Mis más sinceras condolencias... y aguante. ¡Aguante!, por encima de todo.

Daniel dijo...

Gracias por vuestro apoyo compañeros! Esperemos que ese hombre encuentre pronto su unifamiliar y desaparezca. Una lástima porque la sra. Norris y el pequeño Chuck son muy buena gente.

Juan dijo...

Querido Daniel, Chuck tiene un primo que vive a mi lado. A todos los que os estais descojonando de risa, ¿sabéis lo que es despertarse un sábado a las 8 de la mañana con una radial en la oreja?

Saludos desesperados.

pepín dijo...

Pobrecito Daniel, no puede descansar los domingos porque su vecino Chuck es un manitas y él, el pobre, no sabe ni poner una alcayata para colgar un cuadro.

Chuck se cachondea, tener un vecino que se pasea todo el día, mandil para arriba, mandil para abajo, en su cocinita lavando los platos, con la escoba barre que te barre, con el plumero quita polvo por aquí, quita polvo por allá.

Que aburrimiento, mientras Chuck es un experto en radiales, taladros, hormigoneras, un licenciado en música de martillo y cincel, el pobre Daniel sufre en silencio, su plumero no es instrumento de percusión para competir con Chuck.

Un motor de explosión de cuatro tiempos y con escape libre tienes que ponerle al aspirador, no te dejes amilanar por Chuck, dale caña con el aspirador Daniel.

Un saludo y suerte.

Fin de los Tiempos dijo...

Yo tenía lo mismo hasta que me dediqué una temporada a poner el despertador 15 minutos antes y mover el altavoz hacia la pared para darle un despertar a los ritmos de "Dame más gasolinaaaaa". Un mes después, empezaba las labores a las 12.

Tenga cuidado, recuerde que Chuck Norris sólo tiene dos velocidades, andar y matar