PAISSE (paisse@yahoo.es)

"¿No ves que la finalidad de la Neolengua es limitar el alcance de del pensamiento?" (1984, George Orwell)

30 julio 2008

El ajedrez en la URSS y sus disidentes

A mediados de los años 20, la nueva Unión Soviética había decidido adoptar el ajedrez como una forma de entrenamiento mental, una preparación para la guerra y la paz. El ajedrez se observaba como una demostración del materialismo dialéctico, y la ausencia del elemento azaroso lo convirtió en una actividad aceptable para los líderes del Partido Comunista. Debido a que era percibido como un ejercicio sin clases sociales y no contaminado por la ideología burguesa, se consideró como adecuado para los nuevos cuadros proletarios. Y así comenzó el experimento sin precedentes de incorporar el ajedrez en la cultura oficial de la revolución comunista. El lema del partido era: “¡Llevemos el ajedrez a los trabajadores!”

Tras la II Guerra Mundial quedó claro que la URSS destacaba por encima de cualquier otro país en el ajedrez. La primacía comunista tenía una base ideológica teórica y práctica. Se suponía que la “escuela soviética de ajedrez” podría desarrollar la teoría del juego en cuanto a estrategias y tácticas a un nivel mucho más alto de lo que se podría lograr en la aburguesada cultura de Occidente. Pero la verdadera base de la escuela soviética era su colosal infraestructura, que logró incorporar a millones de jugadores. A medida que la enorme campaña de entrenamiento dio frutos y literalmente cientos de jugadores alcanzaron un nivel de “maestro” o “gran maestro” entre los años 40 y 60, se creó un formidable sistema de recompensas y sanciones, plagado de luchas internas y denuncias. El más ejemplar castigo lo sufrió Boris Spassky, tras su derrota en Reykiavik en 1972, por perder ante el genio norteamericano Bobby Fischer, en plena guerra fría. Salvo esta excepción, para los soviéticos la única competencia seria provenía de sus propios Estados satélites.
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Tres hitos de la disidencia en los tableros
En 1951 David Bronstein, un ucraniano de origen judío, tuvo que dejarse ganar en la final del Campeonato del Mundo ante Mihail Botvinnik. Bronstein aventajaba al campeón por un punto cuando, a falta de dos partidas, cometió un grave error, que permitió al héroe soviético igualar el encuentro y mantener la corona. Bronstein, quien siempre se negó a afiliarse al PCUS, escribió años después: "La única cosa que estoy dispuesto a decir es que yo estaba sometido a una presión psicológica tan grande que dependía totalmente de mí dejarme vencer o no por esta presión. Dejémoslo así. Tenía mis razones para no convertirme en campeón mundial." El choque de estilos con el académico y algo prepotente Botvinnik había sido brutal. "Por lo que a mí concierne, el match constituyó una completa victoria de mis ideas"

El aparato soviético le hizo pagar cara su osadía y cada vez se le permitió viajar menos al extranjero para disputar torneos. Sus relaciones con el Gobierno se rompieron de forma definitiva cuando apoyó a Viktor Korchnoi en su primer duelo por el título mundial con Anatoli Karpov. Bronstein, además, fue el único gran maestro soviético que se negó a condenar la deserción de Korchnoi, ocurrida un año después.

Korchnoi fue el primer gran maestro soviético que desertó, durante la celebración de un torneo en Amsterdam en 1976. Dos años más tarde en Filipinas le disputaba el campeonato mundial a Karpov, que acudió con un hipnotizador en su equipo. La presión pudo con Korchnoi. Su mujer e hijos seguían al otro lado del Telón de Acero. A pesar de las súplicas del ajedrecista a Brezhnev para que concedieran un visado a su familia para reunirse con él, el Kremlin no cedió ni un milímetro. Así, aunque por poca ventaja, Karpov le derrotó y conservó el cetro de campeones para la URSS (foto del encabezamiento).
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Salvo el breve pero sísmico paréntesis protagonizado por Fischer, los soviéticos dominaron el ajedrez mundial desde 1945 hasta la desintegración de la URSS: Botvinnik, Smyslov, Tal, Petrosian, Spassky, Karpov y Kasparov se sucedieron uno tras otro en el trono. Y aun hoy lo hacen de manera póstuma, ya que la mayoría de los mejores grandes maestros de Estados Unidos, Israel, Holanda o Alemania provienen del ex bloque comunista. El gran maestro que encabezó la última fase de la verdadera hegemonía soviética fue Garry Kasparov, que desafió abiertamente a las autoridades comunistas, sobre todo después de su triunfo en el campeonato mundial de 1985. Cuando la URSS se colapsó en 1991, Kasparov ya había adoptado una postura abiertamente anticomunista. Reinó en el ajedrez a nivel mundial durante 20 años, hasta que se retiró en marzo de 2005 y de paso se unió al movimiento político contra Vladimir Putin.
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Leed, leed malditos:
- Bobby Fischer se fue a la guerra, de David Edmods y John Eldinow (Ed.Debate, 2006)
- El aprendiz de brujo, de David Bronstein (Ed.Paidotribo 2001)
...

11 comentarios:

ludwig dijo...

He leido atentamente tu artículo

Lo que yo no tengo claro es la conclusión a la que nos quieres llevar.

No sé si la conclusión es que los comunistas no sirven para jugar al ajedrez ,o que hay una correlación entre jugar bien al ajedrez y ser anticomunista.

Así que mi pregunta es :

¿ Que tiene que ver el ajedrez con las ideas políticas ?

que es parecido a decir:
¿ Que tiene que ver el tocino con la velocidad , o la gimnasia con la magnesia ?

Explíacanoslo, hijo

Daniel dijo...

Ludwig:
A menudo escribo sobre Historia y otros temas. Supongo que como hace poco que ud. visita mi blog, no lo sabía. Afortunadamente, no estoy obsesionado por la política como parece estarlo usted.

Existen otros blogs, se lo juro. Yo visito muchos y muy variados. Perdone si le he aburrido, pero mire la parte positiva: Lo mismo ha aprendido algo de cultura general, que nunca viene mal.

En cuanto a la relación entre comunismo y jugar bien o mal al ajedrez, creo que en el post se explica: La URSS creó una industria de jugadores de ajedrez, todo para demostrar la superioridad intelectual de su sistema frente al capitalista. Es una falacia, pero supongo que ud. disentirá (no espero otra cosa. Si así es, le animo a hacerlo sin mencionar a Franco ni a Aznar.
¿Se ve con ganas?

Saludos

Aguador dijo...

Amigo Daniel:

Tranquilo, que aunque hablases de las costumbres del ornitorrinco tasmaniano, la legión de trolletes que te visita encontraría la manera de meter a Franco o Aznar...

xDDDDDDDDDDD

Saludos,
Aguador

Herodoto 2.0 dijo...

# Daniel:

¿Y qué esperabas? Ludwig es el troll de guardia, la Ruby lo ha dejado de sustituto mientras ella está de vacaciones.

ludwig dijo...

La URSS creó una industria de jugadores de ajedrez, todo para demostrar la superioridad intelectual de su sistema frente al capitalista

El ajedrez es solamente una faceta de la inteligencia humana (de la muchas que existen).

El deporte en general es así ,todos los paises tratan de demostrar que son ellos los mejores y se preocupan de entrenar deportistas para dar mejor imagen sobre los demás paises.

En eso de ajedrez, que es un deporte mas ,los rusos hicieron lo que los americanos con el basket o los argentinos y brasileños con el futbol, y por eso no encuentro mucha diferencia de comportamientos.

En realidad, personalmente te puedo decir que esos comportamientos de querer demostrar que alguien es mejor o mas listo que otro me parecen infantiles, y no merecen mi aprobación.

Ah ,y que conste que tu artículo no es apolítico del todo, ya que mencionas al comunismo y el anticomunismo.

Y sobre Franco, no necesito decir nada ,porque ya lo he dicho en una entrada anterior.

My name is Taylor dijo...

Es usted muy observador ludwig. Efectivamente usted ha visto algo extraño en este post: y es que Daniel tira la piedra y esconde la mano.

Daniel pretende convercernos de que el tan sólo escribía un post inocuo acerca del ajedrez, pero no es así.

Tenga en cuenta que Daniel es una persona que está obsesionada con la izquierda. Aunque él lo niegue, sus post lo delatan, como usted muy bien ha observado.

My name is Taylor dijo...

'El deporte en general es así ,todos los paises tratan de demostrar que son ellos los mejores y se preocupan de entrenar deportistas para dar mejor imagen sobre los demás paises'

Exactamente.

Herodoto 2.0 dijo...

Taylor es el admirador secreto de ludwig. Como no tiene argumentos y es incapaz de elaborar pensamientos propios, repite como un mono lo que ludwig escribe.

Penita

ludwig dijo...

Como ves, Taylor , aquí todo el que les lleva la contraria es un troll (No sé que significa pero lo buscaré en la wikipedia)

Aguador dijo...

Amigo Herodoto:

Cabe la posibilidad incluso de que sean la misma persona. Ya te digo: si le(s) pagaran por horas de trollear, no tendrían que preocuparse de su jubilación, lo cual, ahora que estamos "oficialmente" en crisis, es una opción interesante...

xDDDDDDDD

Saludos,
Aguador

Alejandro dijo...

Pues la verdad, no creo que a opinar, aun llevando la contraria, se le deba llamar trollear.

Creo que todo administrador de blog debe estar agradecido a todas las aportaciones siempre que tengan un mínimo de educación. Y las de Ludwig lo suelen tener.

Aunque aquí he de recordar como he sido recibido yo en el blog en el que es asiduo colaborador Ludwig cuando yo he disentido o he aportado mis opiniones. No se me ha llamado Troll sino cosas mucho peores. Ludwig nunca ha protestado e incluso ha colaborado (más tímidamente que otros, eso sí) en el linchamiento verbal.

Otro problema de Ludwig, que ya ha denunciado Daniel en otra entrada como habitual en los "progres", es que se mueve por etiquetas.
El, y sus colegas, te ponen una etiqueta (normalmente la de "facha" basándose en que no eres ferviente adorador de ZP) y todo lo que digas va a ser interpretado bajo el filtro de esa etiqueta.

Da igual lo que digas, hagas o defiendas. Efectivamente, eres facha y ello conlleva que defiendes a Franco, Aznar y la guerra de Irak. Son conceptos que, como las cerezas, van unidos al de facha que te habían adjudicado previamente.

Da igual que digas que condenas a Franco y la guerra de Irak y que Aznar te da asquito (a mi me lo da). A los cinco minutos estarán con la misma canción.

Esta gente es así.

En todo caso, he de decir en favor del amigo Ludwig que es bastante más educado y razonable que algunos de sus colegas habituales de blog, que son auténticos impresentables.

Mientras aporte sus ideas con educación, siempre es de agradecer.