PAISSE (paisse@yahoo.es)

"¿No ves que la finalidad de la Neolengua es limitar el alcance de del pensamiento?" (1984, George Orwell)

07 agosto 2010

Zweites Buch

Todo el mundo conoce el Mein Kampf, la infame obra de Adolf Hitler que pretendía ser la Biblia de todo buen nazi. Menos conocida es la existencia de un segundo libro (Zweites Buch), que el Führer concibió a fin de profundizar en los temas ya apuntados en el Mein Kampf. Parece ser que el autor, lamentando que el público alemán no le había entendido del todo, creyó necesario explicarse mejor. Para ello, en 1928 se puso a dictar un nuevo texto que su colaborador Max Amann convirtió en libro: "Ich werde mich darum kümmern, mein Führer!". Amann, que también se había ocupado de la edición del Mein Kampf, era un tipo inculto y de modales vulgares. Y sin embargo ostentaba el cargo de Director de Prensa del NSDAP para el Reich. En la Alemania nazi se valoraba más la lealtad que el talento. En este aspecto el mundo tampoco ha cambiado tanto desde entonces.

Sin embargo, el libro jamás vio la luz. Se desconoce el motivo, pero parece ser que los estrategas de la guerra así lo recomendaron, porque el texto podría dar pistas a los enemigos del Reich acerca de las intenciones bélicas del Führer. Algunos años después, en 1961, cuando ya había pasado un tiempo prudencial desde la caída del III Reich, el Instituto de Historia alemán lo publicó. Al no hallar ningún título entre los folios mecanografiados por Amann, en un derroche de originalidad, lo bautizaron como "Segundo Libro".
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Estos libros están actualmente proscritos en Alemania y varios países latinoamericanos. Concretamente en Alemania la apología del nazismo y la exhibición de símbolos nazis es un delito. Alguien debería haber avisado de ello a aquel grupo de Ultras Sur que viajaron a Alemania en 1998, para animar al Real Madrid, o vaya usted a saber para qué, en una eliminatoria de la Champions contra el Leverkusen. Bajaron eufóricos del avión en el aeropuerto de Köln-Bonn, con sus esvásticas y sus bombers, y fueron detenidos ipso facto. Realmente no sé si los detuvieron por nazis o por ignorantes. Y es que en España la publicación de estos dos libros es legal, curiosamente igual que en Israel. Tendremos que recordar una vez más que el estado hebreo es una democracia -la única de Oriente Próximo- donde existe esa cosa llamada libertad de expresión, la misma libertad de expresión que brilla por su ausencia en la inmensa mayoría de los países árabes. Quédense con el detalle.
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Hace unos días fui a comprar al Mercadona y me topé con un grupo de tres skin-heads. Me llamaron mucho la atención por su juventud, apenas tendrían dieciocho años. Eran dos chicos y una chica, completamente uniformados: pelo rapado (ella con una especie de flequillo largo), botas militares, pantalón ajustado con un dobladillo casi hasta la rodilla, tirantes con los colores de la bandera española... No es que asustaran demasiado, se les veía muy tiernos, quizá más preocupados por su ridícula estética que por el significado de la misma. Yo iba con mi hijo de la mano y procuré evitar su presencia, aunque debo decir que en el supermercado se comportaron como cualquier otro cliente.
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Lo que me impresionó de verdad sucedió a la salida. Allí les esperaban tres skins más. Uno de ellos, con ambos brazos tatuados hasta las muñecas, era mucho mayor, más de cuarenta años calculé. No lucía una estética neonazi tan evidente, pero estaba claro que era el líder del grupo. Allí sí alborotaron un poco más, gritaron y abrieron las botellas de cerveza, lanzando miradas desafiantes a la gente. Tras el breve show se fueron al parque a beber. Los que viven en Madrid o Barcelona supongo que estarán acostumbrados a estas estampas, pero en mi barrio este tipo de fauna es una novedad.
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A mí me parecieron más molestos que peligrosos. Por simple cuestión numérica a día de hoy me preocupa más la violencia de las bandas latinas, de los nacionalistas agresivos, de los antifas (el alter ego de los nazis) y sobre todo de los islamistas radicales. Sin embargo, aunque sean anecdóticos, ahí están, esperando a que aparezca un iluminado que escriba el Drittes Buch, o lo que sea. Si el mensaje racista y mesiánico del nacionalsocialismo cuajó en los años 30 en la nación más culta de Europa, no quiero ni imaginar los estragos que podría hacer algo similar en Hispanistán, un país donde habitan millones de mentes devastadas por la LOGSE y la telebasura. Con unas tasas brutales de desempleo, que van para largo, jóvenes sin expectativas de futuro y millones de inmigrantes en la cuerda floja, el terreno está abonado, desde luego.
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12 comentarios:

Anónimo dijo...

Esos que viste de nazis no tienen ni la n. No queda claro si te parece bien que se prohiba cualquier simbología nazi o no. Primero te mofas de los ultrasur que detuvieron en Alemania y luego alardeas de la gran libertad de expresión que hay en Israel donde uno sí puede comprar libros que propugne la ideología nacional socialista.

¿En qué quedamos?

Daniel Terrasa dijo...

Si hubieras leído un poco otras entradas de mi blog sabrías que me repugnan las ideología totalitarias, incluida la nazi. Pero vamos, creo que en el post queda bien claro que no soy nazi, si eso es lo que te preocupa.

Aguador dijo...

Si el mensaje racista y mesiánico del nacionalsocialismo cuajó en los años 30 en la nación más culta de Europa, no quiero ni imaginar los estragos que podría hacer algo similar en Hispanistán, un país donde habitan millones de mentes devastadas por la LOGSE y la telebasura. Con unas tasas brutales de desempleo, que van para largo, jóvenes sin expectativas de futuro y millones de inmigrantes en la cuerda floja, el terreno está abonado, desde luego.

Amigo Daniel:

La irresistible ascensión de Adolf Hitler se debió principalmente a que coincidió en el tiempo con el crack del 29, que dejó nada menos que a 6 millones de alemanes sin trabajo en 1930, y la República de Weimar no supo contener la sangría.

Por si fuera poco, Hitler prometió vengar la humillación del Tratado de Versalles (una paz mal hecha, de la cual deberíamos extraer las lecciones consecuentes), el Dolchstoss, además del "Reich de los mil años" y etc. Con eso y poco más (echarle la culpa a los judíos de todos los males del mundo en general y de los alemanes en particular), Hitler triunfó. No importó que existiera una intelligentsia muy desarrollada. La revolución se hizo desde abajo, y a los "intelectuales" se les hizo a un lado cuando no se les persiguió por ser judíos o "degenerados" y se quemaban sus libros.

De cualquier modo, es interesante recordar que Hitler era nacional-SOCIALISTA (como Mussolini), es decir, que su programa tenía un componente izquierdista muy pronunciado. En ese sentido no se diferenciaba gran cosa de Stalin, con su idea del "socialismo en un solo país" (que abandonó en 1945 para comerse media Europa).

Para no enrollarme mucho más y por si tienes tiempo ahora que estás de vacaciones (espero que la peque te deje dormir xD), te recomiendo "Camino de servidumbre", de F. A. von Hayek. Puede ser interesante al respecto del tema que hablamos.

Don Andrés dijo...

Muy buena la recomendación de Aguador. Sobre el artículo, me ha parecido estupendo, salvo que yo no comparto una visión tan pesimista del futuro. En la vida hay que ser optimistas y realistas en lugar de optimistas o pesimistas patológicos. Un saludo.

Daniel Terrasa dijo...

Aguador, Don Andrés:

Yo también creo que hoy en día es muy difícil que se reproduzca nada siquiera lejanamente parecido al ascenso de los nazis en Alemania hace ahora 70 ó 75 años.

Sí, peco de pesimista y exagero deliberadamente lo sé, pero también estoy convencido de que nos estamos adentrando en unos momentos históricos muy oscuros y a la vez apasionantes, que no os quepa duda. Viviremos auténticos prodigios, en lo bueno y en lo malo.

Aguador: buscaré el libro ¿ya leíste La Sombra del Águila de Pérez-Reverte?

Aguador dijo...

Tuve que formatear el ordenador y lo perdí (lo tenía en formato PDF) y ahora mismo no dispongo de mucho tiempo para leer. Pero en cuanto tenga tiempo lo retomo. Recuerdo, eso sí, que eran sólo 40 páginas (en el PDF), así que no creo que tarde mucho en leerlo cuando lo retome.

:-)

Anónimo dijo...

Soy el anónimo del primer comentario. Daniel, no estaba diciendo ni pensando que fueras nazi. Estar de acuerdo con que cada uno pueda sacar los libros que crea oportunos, y promover la ideología con la que se siente identificado, a mi no me parece mal. Ya sea la ideología comunista, nazi, o lo que sea. Y no por eso me considero nazi.
Por eso, simplmente te preguntaba, porque no queda claro si tú estás a favor de que se prohiba cualquier tipo de exhibición de simbología e ideario nazi, o no.


Y claro que es posible que haya un nuevo Hitler...sobre todo con la cantidad de catetos por metro cuadrado que hay, similar a la de 1930, desgraciadamente.

Alejandro dijo...

Pues yo sí que estoy a favor de que se PERMITA cualquier tipo de libros, pero de que se PROHIBAN ciertas simbologías.

Para leer un libro se requiere una cierta capacidad intelectual, conlleva una cierta reflexión.

En cambio los símbolos y banderas son el "alimento" ideológico de los analfabetos funcionales, de los violentos, de los que gritan y apabullan. De los que ni saben lo que defienden en realidad ni les importa. Posiblemente son gente que si hubiera caido en otro contexto socioeconómico serían carne de cañón de cualquier otro grupúsculo intolerante o violento.

Yo opino que el PENSAMIENTO, sea del género que sea, NUNCA debe ser prohibido. Lo que deberá ser es REBATIDO. Ahora bien, a esa chusma vociferante y violenta SEA DEL SIGNO QUE SEA: Caña.

Daniel Terrasa dijo...

Anónimo,

Perdona si mi respuesta fue algo brusca, pero es que por aquí frecuentan algunos anónimos indeseables dispuestos a tergiversar cualquier cosa que escriba par poder insultarme.

Por otro lado, yo también estoy a favor de la libertad ideológica y contra lo absurdo de las prohibiciones, siempre que no se incurra en delitos.


Alejandro,

De acuerdo al 100 %. Y rizando el rizo, aunque me repita, ¿cómo es que nos repugna tanto la esvástica y sin embargo toleramos tan bien la hoz y e lmartillo, símbolo en nombre del que se han comentido 100 millones de asesinatos?

Los libros merecen más respeto. Ya conoces eso de "se emieza quemado libros y se acaba quemando personas"

Aguador dijo...

Daniel,

Una más que probable respuesta a tu pregunta:

Glamour rojo.

Saludos :-)

robinson dijo...

Daniel

Yo vivo en Chile y te cuento que acá también existen estos grupos de personas identificadas con esta ideología, quizás desde Europa se nos ve como simples "Sudacas" pero dada la ignorancia Mundial no se conoce bien a fondo de donde estamos parados. Es como si un país por el solo hecho de su popularidad no le importase mirar hacia abajo de su hombro, estoy seguro que pocos saben donde queda exactamente Chile y pienso que a nosotros nos pasa lo mismo, si le pregunto a alguien por Senegal o Georgia acá en Chile tampoco sabrían decirme donde exactamente están. La cultura y educación junto con los valores entregados por nuestros cercanos son la base para llegar a tener una libertad total de saber que es bueno y que es malo (signos, libros, peliculas, musica, personajes, etc) Me considero un apolítico, me gusta la música, puedo escuchar las marchas alemanas de Hitler tanto como las del ejercito rojo, leer libros de cualquier extremo y no por eso uno debe creer totalmente en lo que se dice en ellos, hay que tomar las ideas buenas, asi como admiro la perseverancia que se encuentra en el "Mi Lucha" condeno el odio de cualquier tipo.
Respecto a los símbolos es algo muy complicado, delicado y sensible, depende de cada país, pero creo que así como se condena la esvastica por lo que todos sabemos, porque no se condena el simbolo comunista, si nos damos cuenta la propaganda que se uso en aquellos años fue la misma para ambos lados. Te recomiendo que veas "The Soviet History" un documental que aclara mejor como fueron las cosas y porque nunca se enjuiciaron asesinos de polacos en Katyn.
Es penoso que por solo ganar un guerra tengas el poder de condenar al derrotado y utilizar lo mejor de el en tu beneficio, pero así es nuestra historia. Ojala como tu dices seamos mas optimistas y en el futuro no existan estos egoísmos y odios raciales-religiosos, que sean condenados con dureza independiente de quien los esparza.


Saludos desde Chile

Daniel Terrasa dijo...

Hola amigo Robinson,

Gracias por visitar mi blog. Tomo nota también de tu recomendación, la historia europea del siglo XX me apasiona y el periodo soviético me aterra y fascina a la vez.

Saludos