PAISSE (paisse@yahoo.es)

"¿No ves que la finalidad de la Neolengua es limitar el alcance de del pensamiento?" (1984, George Orwell)

10 enero 2011

Neolengua

"¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento?"
1984, George Orwell


Que nadie se pelee más por cuestiones lingüísticas, porque todos hablamos ya un mismo idioma, la neolengua que nos han impuesto durante años la casta política y sus allegados a través de los medios de comunicación, siempre al servicio del poder.

Cuando un político habla de concienciar en realidad se está refiriendo a adoctrinar, mientras que cuando nos dice normalizar quiere decir uniformizar. Para la neolengua los ejércitos sirven para ir en misiones de paz y a los servicios públicos que pagamos todos con nuestros impuestos se les llaman servicios gratuitos. Ridículo, ¿verdad? Pero que esperan de un país en el que cada día se oye en la radio y en la tele a tertulianos, políticos, periodistas y opinadores soltando perlas como "crecimiento negativo" o "la lengua propia del territorio".

Esto no pasa solo aquí. En Alemania por ejemplo desde los años 50 llaman a los inmigrantes Gastarbeiter, que puede traducirse como "trabajadores huéspedes", término que se aplica a rajatabla, no sea cosa que alguien les llame xenófobos. Incluso llaman Gastarbeiter a los inmigrantes que no trabajan. De traca. Hay que decir en descargo de los alemanes que todavía pesa sobre ellos la leyenda negra del nazismo y cuando se trata de estas cuestiones se la cogen con papel de fumar.

Pero aquí en Hispanistán ni siquiera tenemos excusa. Acatamos la neolengua impuesta por pura ignorancia. Somos animalitos que comemos con gusto el pienso que nos den. Y así nos va, que ya no sabemos ni hablar, ni escribir, ni pensar sin la tutela de nuestros líderes de opinión. Nos limitamos a ver la tele y repetir como loritos sus mensajes. Después nos dejan votar cada cuatro años y todos celebramos unidos "la fiesta de la democracia".

El clímax de la neolengua, con permiso del glorioso "miembros y miembras", que yo incluiría en otra categoría, pudo haberse alcanzado al principio de la crisis, esa fea palabra que ZP intentó desterrar usando sucedáneos como "desaceleración económica" y otras sandeces. Aquel invento no funcionó, pero no porque el hispanistaní de a pie se rebelara, qué va. No funcionó porque hasta para este maquiavélico trabajo se requiere también talento. Seguro que en esas aguas nada mucho mejor Rasputin, el actual presidente de facto de Hispanistán.
Como ven, la neolengua que limita nuestro pensamiento hasta volvernos estúpidos se basa en mentiras y errores. Así que acabaré citando de nuevo a Orwell, autor del palabro y con quien iniciaba el post: "En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario".

4 comentarios:

Arturo dijo...

Totalmente de acuerdo. Y quien acepta ese lenguaje, deformado y sesgado intencionadamente, pierde la batalla de las ideas.

Saludos.

Eduardo de la Fuente dijo...

Sí señor, la lengua está siendo pervertida por los políticos desde hace años. A mi me aterran expresiones como "bienestar social", "discriminación positiva" o "deuda histórica".

Querido Daniel, haces bien en citar a Orwell, hoy tan presente como ayer.

Sobre la perversión del lenguaje, permíteme que te recomiende un libro de Victor Klemperer: LTI. La lengua del Tercer Reich.

Un saludo

Daniel Terrasa dijo...

Gracias Eduardo, tomo nota de la recomendación.

Aguador dijo...

Cuyo título en largo es "Lingua Tertii Imperii". Hay traducción española, por Ed. Minúscula, 2008 (sello independiente que cerró el año pasado xDDDD).