PAISSE (paisse@yahoo.es)

"¿No ves que la finalidad de la Neolengua es limitar el alcance de del pensamiento?" (1984, George Orwell)

08 septiembre 2011

El "mundo feliz" de Internet



Yo era de los que decían aquello de que internet era "el último reducto de la libertad", un espacio que escapaba del control de los que dominan el cotarro a nivel nacional e internacional, un juguete incómodo y peligroso al que auguraba yo un cerrojazo al estilo chino bajo cualquier pretexto, siempre con la excusa de hacer "un mundo más seguro" y todo eso.

¡Qué simple e ingenuo puedo llegar a ser!


Hace unos días me zambullí en la Red buscando información sobre cierto tema y acabé más de una hora buceando por los fondos marinos de Sharm el Sheik, luego cenando en el restaurante más alto del mundo, en Dubai, y por último haciendo un tour nocturno en camello por Wadi Rum, bajo las estrellas, siguiendo los pasos de Lawrence de Arabia. En una sola hora viajé por regiones fascinantes, vi tantas maravillas, aprendí tantas cosas... Solo con imágenes y lecturas en la pantalla del ordenador volví de mi viaje virtual con una satisfacción bastante similar a la que proporciona un viaje real. Por supuesto le faltaba el sabor de lo auténtico, pero quedaba compensado por la ausencia de incomodidades y el precio de la aventura: cero.

En otras palabras: recibí y disfruté mi dosis de SOMA. Yo creía que el futuro sería como predijo Orwell en 1984 pero tal vez sea como explicaba Huxley en Un Mundo Feliz. La prisión más segura es aquella en la que los presos ignoran que están encerrados. Internet no desaparecerá, sino que se domesticará. De hecho, ya está pasando. Mucha gente tiene ya más vida virtual que real, y algunos hasta confunden la una con la otra. Son individuos socialmente neutralizados.

Los tiempos que llegan serán duros para los ciudadanos de occidente, acostumbrados al estado del bienestar y a eso de tener derechos y libertades porque sí, ya que la mayoría cree que como el maná éstos nos cayeron del cielo, sin más esfuerzo. Tienen la guardia baja y son por tanto vulnerables.

Así que para mantenerlos mansos y quietos lo mejor es darles sus raciones diarias de realidad virtual, un sistema bastante eficaz de control social cuyas posibilidades mejoran día tras día gracias a la tecnología. Cuando lleguen a nuestros ordenadores, tablets y móviles los dispositivos para que nos sean transmitidas sensaciones inducidas viviremos por fin en un mundo feliz y perfecto: quien quiera un coche nuevo podrá montarse en él y sentir el vértigo de la velocidad, el que quiera viajar por los fiordos lo hará desde su casa y sin pagar un duro, quien no tenga amigos los podrá tener en las redes sociales y nunca más se sentirá solo, al que le falte sexo podrá echar un buen polvo virtual con una señora o un señor que ni siquiera existe. Hasta podremos crearnos nuestros propios mundos perfectos, imaginarios y completamente idiotas.

Mientras, el mundo real seguirá obstinadamente ahí fuera, pero a nosotros nos dará igual. Internet habrá hecho de nosotros felices e inofensivos trozos de carne sin voluntad. Ése es el camino, el plan maestro. La probabilidad de sufrir daños colaterales, por ejemplo que alguien se descargue el manual del buen terrorista y ponga una bomba en la sede de algún banco, o de que alguien le dé por leerse a los filósofos alemanes del siglo XIX y empiece a pensar por sí mismo, son mínimos y perfectamente asumibles.

No, internet no va a morir, que nadie se alarme, pero ya no será internet. Los chinos son muy torpes y siguen empecinados en eso de prohibir, cuando lo realmente eficaz para vencer es convencer, aunque sea con montañas de mentiras.

11 comentarios:

Smyslov dijo...

Muy perroflauta te veo yo últimamente... Tanto renegar de ellos, parece que te hubieran abducido.

Sabes que suelo coincidir con tus opiniones pero hoy solo me quedo con el primer párrafo, el resto es fantasía, aunque la idea es buena para una película.

Alejandro dijo...

Yo no creo que haya un plan "maléfico" para que internet nos coma el coco. Simplemente basta con dejar a la gente que ponga lo que quiera. ¿Y que van a poner? Pues en la mayoría de los casos gilipolleces y porno. Si no son las dos cosas mezcladas.

¿Qué si hubiera sido un foco de subversión y pensamiento libre (o liberal en el buen sentido) lo hubieran prohibido? Pues puede ser, pero no había ninguna posibilidad. Tú deja un medio de comunicación en manos del ciudadano medio y tendrás lo que es internet actualmente. Sólo hay que ver alguno de los programas más vistos en TV y verás lo que le gusta al personal.

Un saludo.

Juan Luis Calbarro dijo...

Uf, qué mal rollo me has dejado esta vez...

Juan Luis Calbarro dijo...

Esta también podía illustrar tu artículo...

Daniel Terrasa dijo...

Amigos,

Reconozco que el tono de este escrito es bastante conspiranoico, pero si os parais a pensarlo tiene su lógica.

Sé que a veces la historia del mundo se mueve por cuestiones azarosas o por casualidades, pero siempre ha habido alguien dispuesto a manipular las masas, diseñar planes y llevarlos a cabo, eso no es ninguna fantasía.

Internet ha cambiado el mundo y me cuesta creer que no haya habido nada teledirigido en su éxito y su difusión. Por lo menos estoy convencido de que se ha intentado y se sigue intentando.

Oroel dijo...

Permitidme una pequeña reflexión que quiero compartir con vosotros. ¿Cuál es el coste de Internet? ¿Quién lo paga? Y sobre todo, ¿por qué lo paga? ¿Qué beneficio obtiene ese alguien a cambio de su gasto?

No sé dónde leí que una simple consulta en Google, que activa un montón de servidores en todo el mundo para recopilar la información solicitada, supone un consumo de energía equivalente al que cuesta calentar una taza de café. Y yo, que hago la consulta, no lo pago. Alguien lo hace en mi lugar, alguien está asumiendo ese coste. ¿Quién es ese alguien y por qué lo hace? Todas las consultas mundiales suponen al cabo del día un consumo gigantesco, que alguien está pagando y que no sabemos ni quién es ni por qué lo hace.

Puedo admitir que alguien cuelgue en Internet, de forma altruista, información sobre los temas más variados. Nosotros mismos colgamos nuestras reflexiones en nuestros respectivos blogs por motivos estrictamente personales y sin ningún beneficio a cambio. También si ningún coste, gracias a una infraestructura que alguien anónimo ha puesto a nuestra disposición. ¿Por qué lo hace?

Pero, ¿el porno, por ejemplo? Hay miles y miles de modelos que han posado y cobrado, miles de técnicos que han filmado, mezclado y elaborado ese material, y cobrado por ello. ¿Por qué se ofrece entonces de forma gratuita? ¿Quién y por qué lo hace, sin obtener un beneficio aparente por ello?

Que alguien esté asumiendo ese coste ingente es lo que me induce a pensar que pueda haber parte de razón en lo que dice Daniel, que hay alguien detrás con un propósito. Si no, no se entienden sus esfuerzos ni su “altruismo”.

Aguador dijo...

Pues yo creo que será una mezcla de ambos autores. Para los que no se den cuenta de nada, será "Un mundo feliz". Para los que sean conscientes de que nos tienen agarrados por los huevos y pretendan movilizarse, siempre queda la pesadilla de "1984", con sus O'Brien y alegres compañeros :P

Aguador dijo...

Quizá lo que nos quede es la solución de Ray Bradbury (Fahrenheit 451: convertirnos en personas-libro, ignoradas por el sistema tanto como sea posible, e ir transmitiendo ese conocimiento poco a poco.

Anónimo dijo...

Somos los que mantenemos el sistema ,de una forma u otra .Como casi todo primero fue gratis o a bajo precio ,asta que nos enganchan y ya somos esclavos de la comodidad de nuestras vidas pero que pagamos u alto precio por ello dejamos de ser independientes para convertimos en consumidores de sus productos y ademas les regalamos nuestros vidas ,ya que en vez de vivir las realmente es virtual ,viajes ,novias ,amigos.
Dejamos una vida real en un mundo que esta haciéndonos ser esclavos del consumismo y de las tendencias que que subliminal mente nos imponen.
Se dice que el tiempo es oro y ese bien tan preciado es el que se nos esta escapando sin que nos demos cuenta

Lobo dijo...

muy buen artículo

Aguador dijo...

Completamente de acuerdo con el anónimo. Y añado más; no solamente nos roban el tiempo, sino esa parte de él en la que nosotros estamos con nosotros mismos, en la que podemos meditar, reflexionar, PENSAR (¡horror!)...

Nuestra vida real poco a poco va quedando relegada por nuestra vida "virtual"...